Estaba segura de que quería ser feminista, pues definitivamente quería romper el status quo, hacer la diferencia y mostrarle al mundo que las mujeres no somos solamente un ser sumiso nacido para ser esposa y madre.
Desde la familia y las empresas, debemos ayudar a los niños y jóvenes a encontrar su propósito de vida.
El meme se convierte en un código de nacionalismo y alegría, el pretexto ideal para compartir con alguien más de manera virtual y regalarle una sonrisa.
El éxito real, que podríamos definir como la felicidad personal, se paga con esfuerzo y estrategia, con amor y honestidad.
El país va a cambiar cuando los jóvenes tomemos las riendas del país y trabajemos por generar mayor justicia y paz, y dejemos de ser promotores de la cultura que tiene al país sumido en la ignorancia.

Email marketing by Interspire