Desde mediados del siglo pasado, se ha dado el fenómeno de la liberación sexual, un movimiento que a pesar de tener opositores en su época, fue visto como un paso adelante en las libertades.
La democracia no ha muerto, nació muerta, y un cadáver no puede morir más de lo que ya se encuentra.
El arte ha sido el reflejo de la sociedad y su contexto correspondiente, equivalente a una radiografía del alma de un grupo de personas según sus estilos y técnicas artísticas.
Todos somos perdedores de la historia y sólo seguiremos aquí hasta que los cazadores decidan dejar a las presas vivir.
La postmodernidad como movimiento cultural puede anotarse un logro que ninguna otra era se había anotado hasta nuestros días: el brutal asesinato de los grandes mitos.

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