Últimas noticias:

Xenofobia de ida y vuelta ¡Cuidado!

Una grave consecuencia del discurso de campaña de Donald Trump, es el intensificar la xenofobia en los Estados Unidos. Quienes ya eran xenófobos, avivaron sus odios, y para otros se les despertó una xenofobia latente. Muy, muy grave. Afortunadamente se trata de grupos muy definidos, no en general.



Esto del despertar la xenofobia es como haber abierto la famosa “caja de Pandora”, en que los males se salieron de control. Al menos a corto plazo, ya no hay vuelta atrás, el odio hacia el extranjero está exaltado y probablemente será peor en las próximas semanas, o hasta meses, a menos que Trump modere su discurso, que es lo (curioso) políticamente correcto.

El repetido mensaje antimexicano ha provocado ya agresiones o al menos desprecios contra mexicanos o sus descendientes ciudadanos de los Estados Unidos, y probablemente se seguirán presentando. Más grave aún es la repulsión fomentada por Trump contra los mahometanos, pues se ha llegado a agredir a personas árabes sin conocer siquiera sus creencias religiosas.

Si Trump cumple su oferta de deportaciones masivas de hispanoamericanos indocumentados (o hasta documentados con posibles cargos penales o supuestos traficantes de drogas), pasarán varias cosas. La primera es la euforia de los fanáticos xenófobos, y otra será la escasez de mano de obra en los trabajos que hacen humildes mexicanos, altamente fatigantes, pues no encontrarán remplazo en ciudadanos americanos. Se cumplirá la visión esa de “un día sin mexicanos”.

Pero sufrirán también ciudadanos y residentes de orígenes étnicos no blancos, diferentes del llamado WASP, White Anglo Saxon Protestant, el anglo-sajón blanco protestante. Revertir esta tendencia de odio no será nada fácil.

Pero hay otros efectos que Trump no previó, y es que estas actitudes que lidera contra los extranjeros, acusándolos de los males sociales de Estados Unidos, despierta ya una repulsa contra las personas y las empresas de ese país en otras partes, principalmente en México. Se empezará a despreciar y agredir a ciudadanos estadounidenses en el extranjero, ajenos a su gobierno y sin culpa alguna.

Las iniciativas sociales para dejar de comprar productos estadounidenses o boicotear a filiales y franquiciatarios de cadenas americanas son en sí otra forma de xenofobia. Y es que quienes están despertando el repudio a todo lo que provenga de Estados Unidos no se dan cuenta que es otra campaña de odio.

Los civiles y las empresas gringas no tienen la culpa de lo que llegue a hacer su gobierno federal con Trump. Un boicot provoca represalias, y éstas sí pueden provenir no de la sociedad gringa sino de su gobierno.

La sociedad mexicana no debe dejarse llevar por el enojo, la ira por las promesas de Trump y los odios que ha provocado, así no se resuelve nada, y al contrario se recrudecen los rechazos, las animadversiones y los odios.

¿No quieren los mexicanos más odio y daños económicos por deportaciones y revisión de políticas comerciales? No los hagamos de aquí para allá. Sólo así tendremos cara para reclamar acciones unilaterales y exigir se cumplan compromisos previos y prácticas comerciales, igual que buen trato entre ciudadanos conscientes de ambos países.

@yoinfluyo

Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen necesariamente la posición oficial de yoinfluyo.com


 

Lo más visto

Síguenos en nuestras redes sociales

Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo Yoinfluyo

Escribir un comentario


Código de seguridad
Refescar