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¿Quién es quién en la elección y la agenda de la familia?

Ante esta falta de definición de los aspirantes presidenciales el sector pro familia y valores tradicionales se pregunta a quien respaldar ¿quién es quién entre los candidatos?

No hay más opciones y después del segundo debate los indecisos empezarán a decantarse y definirán la elección.


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Por quién votar es hoy la pregunta que se hacen millones de mexicanos que aún no han decidido, cuando estamos ya ante el segundo debate presidencial. El asunto no es menor, ni resulta fácil, cuando atestiguamos la gran crisis de los partidos políticos, qué pasa por su pérdida de identidad, pues hoy no queda claro cuál es su cosmovisión y los valores que los alientan, menos aún sus propuestas y la congruencia o apego a las mismas por parte de sus dirigentes y candidatos.

 

La situación resulta todavía más compleja, cuando vemos los frentes o alianzas que se han conformado y que agrupan a partidos de visiones no solamente distintas, sino contrarias en temas capitales para la familia, como el derecho a la vida, el matrimonio y la familia, los derechos de los padres para educar a sus hijos y la libertad religiosa y de culto.

 

Así vemos el mundo bizarro de la alianza PAN-PRD-MC con México al Frente que postula a Ricardo Anaya como su candidato, en la que destacan figuras de la izquierda, como el exjefe de gobierno de la CDMX Miguel Angel Mancera, Jorge Castañeda, Marcelo Ebrard o Raúl Padilla y no se aprecian líderes de la derecha o el sector conservador a pesar de ser el PAN el partido que encabeza la alianza y quien más aporta en ese Frente.

 

Por la alianza de López obrador, se suman partidos tan equidistantes como el PES y el PT, uno con fuerte presencia evangélica, aunque a raíz de esta alianza ha padecido bajas en sus filas , el otro con posturas radicales como apoyar abiertamente al régimen de Corea del Norte o al de Maduro en Venezuela.

 

En un reciente acto de campaña en el sureste, aparecieron flanqueando a Andrés Manuel los ex presidentes del PAN Manuel Espino y Germán Martínez que se han sumado a su equipo, olvidando las durísimas críticas a López Obrador y los valores y compromisos que vivieron o aprendieron en el PAN.

 

Por el lado de la alianza del PRI, con el PVEM y el PANAL acostumbrado por tradición este partido a presentar una ideología y propuesta moldeable, según los tiempos, los presidentes y circunstancias, nos presenta a su candidato Meade con traje de ciudadano sin partido, pero arropado después del primer debate y su derrota en el mismo, por las grandes figuras dinosáuricas que han tomado el control del partido con la llegada de René Juárez y arropado por personajes como el líder petrolero Romero Deshamps que destilan corrupción.

 

Sin duda la agenda de la familia y de los valores tradicionales no está en las prioridades electorales de los aspirantes presidenciales, como puede apreciarse de las respuestas que han dado en los debates y ante los medios de comunicación sobre los temas de matrimonio de personas del mismo sexo, respecto a la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural, adopción por parte de parejas homosexuales entre otros, con matices y diferencias mínimas, coinciden en señalar de forma evasiva las resoluciones de la Corte en la materia y la reforma constitucional que establece la no discriminación por preferencias sexuales, nada han dicho al respecto de la nociva ideología de género que se impulsa en el sistema educativo y sus efectos para nuestros niños que son la reserva y el tesoro de la nación.

Por otro lado, hay que reconocer que este sector de valores tradicionales si bien no basta para ganar una elección por sí mismo,dada la diversidad del pensamiento actual de la sociedad mexicana, si ha tenido una fuerza definitoria, y una presencia de impacto en la sociedad, como se demostró con las movilizaciones de las marchas por la familia en forma simultánea en 140 ciudades del país, convocadas por el Frente Nacional por la Familia que surgió en rechazo a la iniciativa del presidente Peña Nieto a favor del matrimonio homosexual y la ideología de género contra la familia, lo que dio por resultado inédito, que dicha iniciativa fuera rechazada en el Congreso.

 

Pero el impacto llegó también a las elecciones de ese año en que se decidieron 12 gobernaturas, de las cuales el partido del presidente perdió 7 en una derrota que no imaginaba el PRI, y en la que influyo el Frente Nacional por la Familia como lo reconoció públicamente Manlio Fabio Beltrones presidente del PRI y Francisco Labastida Ochoa su ex candidato a la presidencia de la República.

 

No es pues menor la influencia que tiene el FNF en las elecciones, con el trabajo de cientos de asociaciones y activistas pro familia, que hoy exigen definiciones sobre estos temas a los candidatos presidenciales, que procuran evadir una posición definida ante los medios de comunicación como hemos dicho.

 

Excepción es el caso del candidato del PRI en la Ciudad de México, Mikel Arreola, que con una bandera favor de la vida y la familia, ya sea por convicción o por conveniencia, va subiendo en el respaldo ciudadano y en las encuestas, en el baluarte de la izquierda en México, ocupando ya la segunda posición por arriba del PRD provocando que su candidata se haya declarado recientemente "en lo personal" Pro Vida.

 

Ante esta falta de definición de los aspirantes presidenciales el sector pro familia y valores tradicionales se pregunta a quien respaldar ¿quién es quién entre los candidatos? Cuales son los valores de los distintos Frentes y qué se puede esperar de ellos como gobierno en cuanto a estos temas cruciales.

 

El candidato de la izquierda no es opción para este sector pues, además de su populismo que es visto como una amenaza a la economía y a las libertades, AMLO postula una agenda de "tolerancia e inclusión" que no es otra que la propuesta LGTB refrendada e impulsada desde la Corte por su ex ministra Olga Sánchez Cordero ya destapada como Secretaria de Gobernación de llegar a la Presidencia.

 

El sector conservador tendrá que optar entre Anaya, que se encuentra afianzado en el segundo lugar aunque carga el lastre de un proceso desaseado en el que impuso su candidatura en el PAN y el de sus socios en el Frente y Meade que se rezaga en tercero y lleva a cuestas la loza de la corrupción del PRI que ha ha provocado la mayor indignación social de que se tenga memoria y que lo ancla en sus aspiraciones.

No hay más opciones y después del segundo debate los indecisos empezarán a decantarse y definirán la elección.

 

@yoinfluyo

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* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com

Modificado por última vez en Viernes, 18 Mayo 2018 21:35