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Fátima 100 años, la esperanza hoy

A la distancia

Ciertamente es un hecho notable que, después de 100 años de las apariciones de la Virgen de Fátima, ahora sean canonizados Francisco y Jacinta. Sin duda, es una prueba de que la Iglesia investiga y profundiza en estos temas de llevar a alguien a los altares y todo lo que conllevan los detallados procesos previstos para casos como éste.


México; Fátima, esperanza hoy


Para toda la catolicidad es motivo de profunda alegría que se comparte con nuestros hermanos en Portugal.

Se han hecho estudios, análisis, cortos y largometrajes sobre los sucesos extraordinarios en Cova da Iria. Eso, de suyo, es sorprendente; tanto como lo son, los miles y miles de personas que van a visitar Fátima, para agradecer, pedir, solicitar consuelo, encomendar y ofrecer algo a la Madre del Cielo.

De igual forma, algunos con dolo y mala fe, han querido llenar las apariciones de la Virgen a los tres pastorcitos de intensos contenidos esotéricos; y entre apretujones hermenéuticos, los mensajes que la Virgen entregó en aquel lugar –y que Lucía confío al Papa–, pretenden llenarse de malos augurios, de amenazas, de “avisos” sobre “el final de los tiempos”.

Hasta donde el escribano recuerda, han existido un montón de profetas de pacotilla que “definieron” el fin del mundo y que van, desde los estudios de Roberto Malthus, pasando por el calendario azteca, los gráficos de Nazca, hasta los adivinos y médiums que leen el tarot en las ferias pueblerinas.

La Palabra insiste: Nadie sabe el día y la hora… Velad y orad.

Fátima hoy

Desde luego que las apariciones de la Virgen en Portugal adquieren por sí mismas un extraordinario valor, cuyo análisis lo han hecho plumas más calificadas que la de este escribano. No obstante, las bellísimas lectoras y admirables lectores de esta columna, sostienen que la presencia de María en Fátima adquiere varios mensajes para la sociedad contemporánea.

Pero más allá de las necesarias e insustituibles celebraciones, basta traer a la memoria el atentado perpetrado en contra de Juan Pablo II, precisamente un 13 de mayo, el día de la Virgen de Fátima. El pontífice, ahora santo, le atribuyó el milagro a Ella. Los impactos sociopolíticos del intento de asesinato del Papa ocuparon los espacios impresos y electrónicos durante mucho tiempo.

Francisco en Fátima

Hoy día, al conmemorar el centenario de la presencia y la palabra de la Virgen en su advocación del Santo Rosario, el Papa Francisco envuelve el hecho con algunos significados sustantivos para los hombres y mujeres de este tiempo.

A través de la lente de Fátima, el Papa Bergoglio sostiene que Dios “…nos ha creado como una esperanza para los demás, una esperanza real y realizable en el estado de vida de cada uno”.

En otros términos: con todas las vicisitudes de hoy, con el mundo financiero que se vuelve un poder fáctico; con las arraigadas y graves consecuencias –económicas, políticas y sociales– que trae consigo la corrupción; en medio de las reiteradas amenazas de lanzar misiles nucleares; y delante del sufrimiento de miles de refugiados, migrantes y descartados, como dice Francisco, es necesario aprender a ser esperanza para los demás.

En efecto, hay una multiplicidad de cosas que huelen a podrido; pero, a pesar de ello, es necesario levantar la vista, poner los ojos en el cielo y hundir los pies en la tierra, como dijera Escrivá de Balaguer, para evidenciar que sí es posible, que sí es viable que cada uno ponga lo que está de su parte, que asuma la responsabilidad que le corresponde para que las cosas empiecen a cambiar. No es una utopía, por el contrario. Esa es una esperanza real y realizable.

Por ello el Papa cita la carta de sor Lucía –28 de febrero, 1943– para “exigir” el cumplimiento de los compromisos del propio estado, de las condiciones de cada uno, para contrarrestar la cultura de la indiferencia “…que enfría el corazón y agrava nuestra miopía”.

La convocatoria de Fátima hoy es clara: ser centinelas en este mundo, que descubran de nuevo “el rostro joven y hermoso de la Iglesia”. Eso es todo.

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* Las opiniones expresadas en esta columna son de exclusiva responsabilidad del autor y no constituyen de manera alguna la posición oficial de yoinfluyo.com


 

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